En esta segunda parte de la parodia de Los Cazafantasmas, vemos la versión hardcore de la escena del enfrentamiento final entre los Cazafantasmas y la encarnación del Goozer el dios sumerio siniestro que desea traer el Apocalipsis en la tierra. A través de la unión de Zuul el cerbero de la puerta y Gizz Clortho el amo de las llaves, Goozer el fornicario vuelve a aparecer en la azotea de un edificio situado en la céntrica calle 66. Los tres miembros del grupo formado por el Dr. Eggo spooge desempeñado por la exuberante Gianna Michaels, el Dr. Wankman interpretado por la bella Rachel Roxx y Dr.Spanks vienen a su encuentro con el fin de atenderlo y enviarlo en su dimensión paralela. Sigue una batalla épica entre los cazadores de fantasmas que bombardean al dios sumerio con sus protones Pack la última arma de Ghostbusters. Una vez que han logrado debilitarlo, ponen en marcha su plan diabólico para hacer estallar sus grandes bolas después de follarlo y devorarle su divino puerro grande. Gianna y Raquel se lanzan sobre su polla y empiezan a cogerla en la boca con fruición y voracidad casi lasciva indecente por su nivel científico. Ellas se empalan a su turno tirando palas braquemart y lamiendo sus grandes tetas naturales, mientras que Goozer come sus coños mojados. Después de follar en profundidad a Rachel Rox, Giana siendo una histérica ninfómana no puede evitar de tragar la polla grande del Dios maligno. Se pone a cuatro patas a continuación, está comiendo el coño de su compañera de equipo, que está en los cielos de placer. Finalmente después de follarlas más de veinte minutos Goozer el dios de la fornicación tiene un orgasmo apocalíptico ecubriendo a nuestros dos cazadores de fantasmas al menos con una tonelada de esperma ectoplásmica.
El teniente Uhora la guapa negra oficial de comunicaciones al borde del USS relaciones sexuales está infectada con una extraña enfermedad que hace alérgicas a las pequeñas pollas. En la enfermería de la nave Strafleex, el capitán Dirk muy preocupado por la salud de su oficial favorita viene a la Dra. McCouille que lo está revisando. Después de encontrar el origen del virus que se ha filtrado en el fondo de su túnel de amor, hundiéndose en su Kittyface McCouille mete en la superficie lisa su zizicorder de médico, que deja sin efecto a la alergia a los penes pequeños. El capitán Dirk da el permiso a McCouille para follar Uhora para estar seguro de que el virus fue destruido por el zizicorder. Nuestra belleza negra de la USS relaciones sexuales que mantiene goteando y húmedo el zizicorder de McCouille se convierte en una ninfómana pura, que no puede dejar de tomar la polla de McCouille en su boca y chuparla con una destreza excepcional. A continuación, en la mesa del examen McCouille folla a fondo del coño del teniente Uhora que goza de placer. Para darle las gracias por sus golpes de gallo ella recibe su polla en su boca lamiendo su propia polla húmeda que impregna McCouille de turgentes. Después de dejarse lamer la inflamación de la vulva y el trasero acostada sobre su espalda, Uhora empala la polla de McCouille sentado en la mesa del examen con fuertes ho-ho y ha-ha. Nuestra perra negra termina su examen detallado recibiendo los espermatozoides de McCouille en su boca de puta del espacio.
Aletta Ocean Bimbo una profesional de vacaciones en una isla desierta espera para despejar la cabeza con su marido, un jefe de una multinacional que tiene la edad de su bisabuelo. Sin embargo, ese no deja de dirigir su compañía con su teléfono móvil a la oreja y el viejo hijo de puta no dejará de tratarla como a un perra al negarle el disfrute desencadenante que ofrece el campamento de vacaciones. Afortunadamente en el bar conoció a Ramón, un camarero que le hace frotar el coño. Ni uno ni dos que le invita a la habitación y Ramón no se hace rogar a la vista de esta morena con labios grandes y grandes tetas. Antes de la ventana de su habitación en la que, literalmente, se deja capturada por Aletta que se arroja sobre su Braquemart grande como una leona hambrienta. Ella empieza a chupar con pasión comiendole su polla completamente en su boca que se alimenta de masticar la pequeña chipolata arrugada de su marido. Ramón se parece a su nombre follandole el coño acostada en su cama. Después de follarla de pie, lame su chocho y el ano para preparar el terreno para lo que surja. Luego, después de algunas idas y vueltas en su coño, Aletta le pide que retire los cuartos traseros. Útil como camarero, Ramón lo vaselina cuadrada en su base y comenzó a barrer a fondo visitando cada rincón de su puta culo con su ampuloso bambú grande. Después de mucho atornillar la caja catechu, Aletta recibe un cóctel de esperma en su puta cara.
Cuando esta bomba eurasiática pone la garra sobre un tío, lo hace sólo con el fin de vaciarle lo cojones y de disfrutarlo. Lo atrae primero con la lencería fina antes de colocar su enorme polla entre sus labios y de ofrecer su gota de amor a su polla titánica... ¡Pero antes, la prepara introduciendo su lengua en el fondo de su ostra y sobre su pequeña judía!