Siete jovenes hacen una barbacoa ai aire abierto y deciden divertirse sobre el césped (dando que no son sectarios). Por dos o por tres, se besan, se acarician y se chupan mutuamente. Una vez las pollas hinchadas, vemos todo lleno de culitos a binar, y la mejor manera de encularse en el campo campaña es solo si no te apoyas sobre la motocultivadora que arrastra. Algunos en el asiento, algunos sobre el remolque, cada uno a su turno se hace penetrar y ensanchar agujerito, porque hay que arar bien antes de sembrar. Y justamente la ola de semen muy caliente brota de las seis pollas sobreexitadas que estallarán sobre el vientre de un jovencito acostado sobre la hierba y ávido de recibir esta ducha viscosa. Después de esto, será la hora de sentarse a la mesa. No sabemos si habían salsichas en el menú.
¡Sorteado para servir un garaje de polla, la suerte hace que de todo el grupo sea el más pasivo! El masturba y mama a turnos. Algunos de ellos lo llevan de los pelos, otros le empalan la polla bien a fondo. Levantado, el deja una pierna en el suelo, y poniendo la otra en la mesa de billard. Un tío lo toma por culo antes de lamerle el ano. Sigue mamándolos. Sus dos piernas en el suelo, los tíos lo enculan. Los cuerpos pliegados hace afuera, los tíos le lamen su agujerito, haciéndose literalmente arrazar la rodilla. Otrra pequeña mamada antes de ser tomado en sandwich. En el suelo, en las espaldas, el grupo se corre en el torso y el vientre del tío. El se masturba y se corre. ¡Ha tragado muchísimo!
Unos jóvenes ciudadanos en paseo normando vienen a tomar el apéro en casa del habitante, porque les gusta extender el círculo de sus relaciones. La sidra y el calva hacen rápidamente su pequeño efecto porque nuestros amigos abandonan rápidamente los cacahuetes para unas tapas de una talla más grande. 3 de un lado del salón, 2 del otro, los cinco pequeños guarros se lanzan a una exploración no del boscaje normando sino de los orificios rectales de unos y otros con una gran cantidad de dedos y de lenguas, sin olvidar mamar golosamente las enormes menhires (oh no perdón, es bretón, esto)de los amigos. Después de la mamada sigue el plato fuerte y el desgarro de los culos, normandos para la ocasión, a golpes de pollas muy duras forrádas hasta los cojones. Enredados por dos, por tres, por todas partes, cada uno mamando co enculándose hasta que la buena crema de leche o más bien caliente de Normandia estalla a grandes chorros. ¡Las vacaciones verdes, animan la salud!
Que calor hace en la cocina: el empleado mama el aprendiz que masturba el primer cocinero mientras que el jefe lo encula. Quién chupa una gran polla se hace follar el culo, el que besa uno, sodomiza otro. Están dos, luego tres, luego cuatro, luego cinco, es un remolino de culos chupados, bálanos lamidos, de mamadas a dos bocas o a dos pollas y finalmente un diluvio de esperma que hace correr todas las pollas al mismo tiempo.