Relatos Porno, Noticias Porno curiosas,
Fotos Porno, Videos Porno, Webcams Porno y mas en Delirio Porno,
buscador porno gratis. Si tienes
relatos o experiencias porno y quieres que aparezcan aqui, envialos
a traves del menu superior Envia tu Relato y lo publicaremos.
WEBCAMS PORNO EN VIVO
Un viaje increíble Parte 2
Fantasias
Me
ayudó a sacarme las botas y el pantalón vaquero, para después ayudarme con los
botones de la blusa, quedando desnuda, con la excepción de mi braguita. Me entregó
el vestido que me lo coloqué a toda velocidad, por temor a que el chófer pudiese
asomarse. Una vez con el vestido protector, aunque un poco corto y vaporoso
y con escote amplio y de sisas bastante amplias, me coloqué unas sandalias y
me sentí vestida.
La verdad es que me sentía aliviada del calor tan exagerado de la mañana. Muchas
veces había estado así por mi ciudad, pero ahora me sentía un poco desnuda al
estar en un país desconocido.
Bueno, estás preciosa Raquel. Ahora volverás al auto.
Breo.....siento un poco de miedo de que me dejes.
No seas simple mi niña. Te he traido hasta aquí por algo que deseabas tu. Nada
de malo te sucederá preciosa. Anda sube en el auto, pero en el asiento del acompañante
del conductor. Si lo hicieses detrás estaría muy mal visto.
Esas últimas frases me hicieron sentirme aún mas nerviosa, pero al final me
auto convencí que sólo eran sensaciones simplonas mías.
Cuando Breo acopló mi ropa de viaje, sacando su maletín de viaje y cerró el
maletero, me acompañó hasta la puerta derecha y abriéndola, me hizo sentarme
al lado del chófer, diciendo :
Por cierto José, te presento a mi pequeña Raquel, cuídamela.
Encantado de conocerte Raquel. Un nombre precioso. Y una mujer muy bella. Descuida
Breo, la cuidaré como el tesoro que es.
Ok, os veré en unas horas. Raquel, pórtate bien y confía en José, el cuidará
de ti en mi ausencia.
Asentí, aunque un poco nerviosa. Mis piernas quedaban demasiado desnudas y muy
cercanas a aquel ser al que no conocía de nada. Toda yo, me sentía medio desnuda.
Cuando la puerta del auto se cerró y tras despedirse el chófer de Breo, avanzamos
silenciosa y suavemente.
No me atrevía casi a moverme. El chófer apenas me miraba, o si lo hacía yo no
era consciente, pero no cesaba de hablar. Me contaba un montón de cosas, que
al principio ni siquiera escuchaba, pero que después me di cuenta de que eran
muy interesantes. El vehículo avanzaba a poca velocidad y me llegué a sentir
mucho mas tranquilizada, para pocos minutos después comenzar a responderle con
algunos monosílabos....y más adelante con frases ya mas formadas.
Cuando llegamos hasta el lugar del río, dejó el coche en una pequeña plataforma
y me indicó una charca de agua remansada, pero cristalina y que daban ganas
de meterse dentro de la misma.
Raquel, bajaremos hasta esa charca, es un sitio privilegiado, ya lo verás. Tiene
una pradera maravillosa, cubierta de sombras en donde podremos tomar un bocado
mientras esperamos. Espera que atrapo la cesta con el picnic.
Asentí, no muy convencida. José era un ser muy amigable y ante quien se tomaba
confianza enseguida. Ahora que me atrevía a mirarle mas a la cara, sentía que
su rostro me era conocido. Pero era incapaz de ubicarlo a algunos de los personajes
que yo conocía por la TV española, por lo que pensaba que sólo era un rostro
similar a alguien a quien yo había visto alguna vez.
Sacó del auto una enorme cesta y ante una indicación de sus ojos, comencé a
descender por una estrecha senda, cuidando mucho de no torcerme un pie con aquellas
sandalias. En dos zancadas, José me agarró la mano y me ayudó a bajar, mientras
sujetaba la cesta de mimbre con la otra mano.
En cuanto llegamos hasta una zona mas llana, soltó mi mano y se adelantó hasta
una pequeña pradera, muy lisa y protegida de los agresivos rayos del sol. Depositó
la cesta sobre el césped y aguardó a que yo llegase a su altura, para darme
de nuevo la mano y tomándola yo, acercarme hasta la orilla de la enorme charca.
Fíjate Raquel, que lugar mas idóneo. Te gusta?.
Sí.....si......si me gusta, es precioso este lugar. Y Breo vendrá hasta aquí?.
Pues claro que si. Además se dará un baño, tan pronto aparezca. Sabes como la
llama?.
A quién te refieres?.
A la charca, claro.....La nombra como "El nido de la ninfa de miel". Es precioso
el nombre, verdad?.
Pues sí....la denomina así de verdad?.........Es un nombre delicioso. Y.....José,
conoces tu a JOPI?. Perdona si te molesta esta pregunta, pero es que estoy un
poco nerviosa y no coordino mucho mis ideas y pensamientos.
Conozco a JOPI, claro que sí. Hace ya muchos años que nos conocemos, desde la
infancia. Por eso Breo me pidió que viniese yo.
Ah....vale. Y sabes cuándo va a venir?.....si es que va a venir, claro.
No va a venir, porque ya está aquí.
En ese instante tuve un sobresalto y medio grité, mirando a todas partes sin
que mi vista pudiese captar alguien cercano.
José, no le veo......jo......estoy muy mal de la vista.......dónde está?.
Aquí mismo......delante mismo de ti....hablando a su ninfa de miel.
Le miré desconcertada, para poco a poco ir enfocándolo. Veía ante mí a José...Si
él era JOPI yo era una tonta. Quise decir algo, pero solo mi voz se había ido
y sólo mis ojos miraban fijamente ese rostro.........y sentí que mi visión se
hacía borrosa y sin que pudiese controlar nada de mi ser, me sentía caer y caer.
Sentí algo que evitaba que prosiguiera mi viaje descontrolado, mientras en mi
mente un calidoscopio de luces giraban vertiginosamente.
Perdí toda noción del tiempo y la realidad. Cuando recuperé la razón, estaba
tumbada en la fresca hierba con mi cabeza reposando sobre las piernas de José.