Delirio Porno. Buscador de Sexo, Relatos Eroticos, Fotos, Videos
Cuentale a un Amigo/a
Buscador de Sexo Relatos Eroticos Fotos
Porno Hispano Videos Porno Envíanos tu Relato
Navegación
Buscador
Porno Hispano
Noticias de Sexo
Fotos
Vídeos
Relatos

Videochat Barato
 
videochat barato

PORNSTARS Webcam
 

Chicas con Webcam
 

VIDEOS PORNO GRATIS
 Porno Gratis

Parejas Webcam
 
Parejas en Webcam

Cams de Latinas
webcam latinas

Cams Porno por SmS
Webcams Porno enviando 1 SmS
Enlaces de Sexo

Tu Buscasexo
BuXcaSeX
Postales X
Busca Sexo
Buscador Porno
Busca Webs Porno
La Guia de Sexo
Sexo por la Webcam

Relatos Porno, Noticias Porno curiosas, Fotos Porno, Videos Porno, Webcams Porno y mas en Delirio Porno, buscador porno gratis. Si tienes relatos o experiencias porno y quieres que aparezcan aqui, envialos a traves del menu superior Envia tu Relato y lo publicaremos.

WEBCAMS PORNO EN VIVO






Mi inicio en la zoofilia con Carlos Relatos de Zoofilia

 

Por
fin me decido a gozar con el burro de mi abuela



Acá, les va mi primer relato. Me llamo Verónica, vivo en San Luis Potosí, México,
tengo 24 años y esto sucedió cuando tenia 19 años.

Hasta ese día, mi experiencia sexual, se limitaba, al sexo convencional, besos
y caricias con mi novio, al que conocía desde los 14 años y nuestras relaciones
sexuales, no me llevaban al orgasmo y tenia que fingirlo

Lo único que me producía placer y me excitaba mucho era cuando regresaba del
colegio, con mi pollera cortita, subía al autobús mas repleto y pegaba mi cola
contra hombres viejos de rostros curtidos por la edad, me producía placer ver
los esfuerzos que hacían, para rozarme con su pene y ver la mancha de semen
en sus pantalones, me calentaba tanto, que cuando llegaba a casa, me masturbaba
pensando que les chupaba esos miembros grandes y alcanzaba los orgasmos mas
fuertes de mi vida

A los 18 años, mis gustos sexuales se ampliaron, y compraba videos de zoofilia
y de doble penetración y me dispuse a ponerlos en practica, con mi viejo perro,
cuando lo bañaba le acariciaba su pene y me lo ponía en la boca y lo chupaba
hasta tragarme todo su esperma, aunque no lo dejaba penetrarme

Cierto día fui a pasar unos días a la granja de mi abuela, que había vuelto
a casarse, con un hombre de unos 65 años, llamado Carlos. Como mi abuela estaba
enferma y pasaba casi todo el día en cama yo salía sola a recorrer la granja,
al llegar al establo vi un burro con una enorme erección, aunque el tamaño de
su miembro era inferior a los que había visto en las películas de zoofilia.

Mire hacia todos lados y como estaba sola me acerque y tome su largo pene entre
mis manos, el burro dio un respingo y se calmo, me agache y me baje la bombacha,
para masturbarme con una mano, mientras que con la otra acercaba su pene hacia
mis labios, para saborear su esperma, la voz de Carlos me trajo a la realidad,
la vergüenza me dominaba, pero al girar vi a Carlos con su enorme pene apuntando
a mi cara, me dijo que me quedara tranquila, que todo quedaría entre nosotros
pero quería participar de la acción.

Puso tranca a la puerta del establo y nos desnudamos completamente, para estar
mas cómodos, me puse en de rodillas, me incline hacia delante y comencé a chupar
el miembro de ese magnifico animal, Carlos me chupaba la vagina, mientras introducía
sus dedos untados con vaselina en mi ano, que se dilataba mas y mas, en un momento
cambio sus dedos por su enorme pene y comenzó a follarme de una manera rítmica
y descomunal, para su edad, al rato acabó en mi interior mientras que el burro
acababa en mi boca y su río de esperma, me dejaba mojada por todas partes Carlos
remplazo su pene por un enorme consolador.

Mi ano estaba dilatado como nunca lo había tenido, pero faltaba lo mejor, el
burro había recuperado su erección Carlos me unto el ano con los restos de esperma
del burro y me puso en posición y guío el pene del burro en mi ano, el burro
al sentir el calor de mi ano, dio un paso hacia delante e introdujo su miembro
hasta la mitad y empezó a moverse desenfrenadamente, mis gritos de dolor cambiaron
a gritos de placer y cuando el burro eyaculo su semen en mi interior, me sentí
desfallecer, su miembro salió de mi interior y ríos de semen caían de entre
mis piernas, me sentía plena, satisfecha, me sentía la mas puta cubierta de
leche humana y animal, Carlos me pregunto si tenia sed, le dije que si y acto
seguido empezó a orinarme en la cara yo bebía su orín de macho rústico y el
reía y me decía que haríamos grandes cosas juntos, me prometio ir a la granja
de su amigo Andrés, que criaba perros de raza, pero esa es otra historia.