Delirio Porno. Buscador de Sexo, Relatos Eroticos, Fotos, Videos
Cuentale a un Amigo/a
Buscador de Sexo Relatos Eroticos Fotos
Porno Hispano Videos Porno Envíanos tu Relato
Navegación
Buscador
Porno Hispano
Noticias de Sexo
Fotos
Vídeos
Relatos

Videochat Barato
 
videochat barato

PORNSTARS Webcam
 

Chicas con Webcam
 

VIDEOS PORNO GRATIS
 Porno Gratis

Parejas Webcam
 
Parejas en Webcam

Cams de Latinas
webcam latinas

Cams Porno por SmS
Webcams Porno enviando 1 SmS
Enlaces de Sexo

Tu Buscasexo
BuXcaSeX
Postales X
Busca Sexo
Buscador Porno
Busca Webs Porno
La Guia de Sexo
Sexo por la Webcam

Relatos Porno, Noticias Porno curiosas, Fotos Porno, Videos Porno, Webcams Porno y mas en Delirio Porno, buscador porno gratis. Si tienes relatos o experiencias porno y quieres que aparezcan aqui, envialos a traves del menu superior Envia tu Relato y lo publicaremos.

WEBCAMS PORNO EN VIVO






No sabía que le gustaba tanto la leche Sexo Oral

 

No
sabía que a la mujer de mis sueños le gustara tanto la leche...



Recuerdo aquel fin de semana mortal. Romina era la mujer mas hermosa que habia
visto en mi vida, y ahora por alguna ironía del destino era mi novia. Su cuerpo
siempre despertó mi admiración y no pocas veces me encontré mirando su escote,
y no sólo eso, su cola era un santuario del placer. Sabía que muchos hombres
la deseaban, caminando con ella en la calle, ví cómo muchos miraban sus "atributos".

Lo cierto es que ese día hacía realmente mucho calor. Llegamos a mi depto. y
prendimos el ventilador.

Nos tiramos en la cama y consentida como siempre, compré una sidra que tanto
le gusta a Romi. A medida que la tomábamos nos íbamos deshinibiendo cada vez
mas y nos íbamos aflojando y entrando en confianza. Como recién estábamos saliendo,
los besos eran de los mas húmedos y cargados del deseo que da la novedad de
la relación. Comencé por abrazarla, y ella no se inmutó luego intenté a besar
su boca, con piquitos.

Los piquitos fueron subiendo de tono y ya no estábamos sentados, yo ya casi
estaba encima de ella y sentía sus pechos enormes y duros contra mi pecho y
esto me excitaba mucho. Ya nuestras lenguas estaban entrelazadas. Acariciándola
primero debajo de su remera, luego subiendo hacia sus tetas hermosas y redondas.
Con un esfuercito, fuera remera.

Ella no quiso ser menos y me quitó mi remera también. Mi erección ya me estaba
doliendo, el pantalón ya no soportaba tanta presión. Busqué el botón de su pantalón
y bajé el cierre. Me aparté para poder bajar su pantalón hasta el piso. Y ahí
quedó ella en ropa interior. Gloriosa. El encaje de su corpiño terminaba justo
hasta cubrirle los pezones. Su tetas casi se escapaban de esa prisión de encaje
negro.

Su bombacha era chiquita como a mi me gusta, pero no podía ver su cola, ya que
estaba de frente a mí y no me daba la espalda. En un forcejeo, Romi quedó encima
mío, y con mis manos jugué a descurir por tacto, que porción de su cola cubría
esa bombacha. Y era mínima y eso me puso de la cabeza. Me puse al palo y ya
mi pantalón estaba a punto de reventar. Nos besábamos frenéticamente y frotábamos
nuestros cuerpos con desesperación. Pero lo mejor estaba por venir.

Dejó de besar mi boca, y bajó hasta mi pecho. Lamía mi pecho, y yo no sabía
qué iba a hacer, ya que nunca me había hecho un pete y desconocía si ella lo
hacía o no. Realmente no puedo describir la sensación de calentura y dolor que
sentía en ese momento, porque la prisión de mi pantalón me estaba matando. Llegó
hasta el cierre y lo bajó lentamente. Quitó mi pantalón y ahora se ubicó sobre
mi calzoncillo, que estaba estirado a mas no poder y humedecido por tanto roce.
Utilizó sus 2 manos al mismo tiempo para sacarlo y allí erecto salío mi pene,
duro y enérgico como un toro cuando lo dejan en libertad.

El aire de su respiración tan cerca me excitaba mas aún. Su cara estaba muy
cerca de mi pene. Lo haría? Comenzó a ignorarme por completo. Su mirada y parecía
que todos sus sentidos estuvieran abocados en mi miembro. Lo tomó con una mano
y levantándolo hacia mi panza comenzó a lamer mis huevos lentamente. Casi Exploto.
Me traía como un caballo. Me excitó de sobremanera. Estaba como loco. Su lengua
yendo y viniendo por mis huevos hasta tragarselos del todo y luego escupirlos
para seguir lamiéndolos. Estaba en la gloria. Cuando el placer no podía ser
mayor.

Tomó mi pene y comenzó a lamer muy lentamente la cabeza. Casi me muero. Era
mi mujer perfecta.!!!!!! Era petera y lo hacía muy bien.!!!!!! Lamía la cabeza
con suma suavidad y ahí para aportar mayor éxtasis a mi situación, descubrí
dos enormes nalgas imponentes y redondas separadas sólo por una ínfima línea
negra, bombachita que estaba perdida en el culo mas perfecto que jamás haya
visto.

Pame descubrió mi mirada indiscreta y decidida a matarme de placer, se tragó
todo mi miembro y comenzó a succionar con locura y paró aun mas colita para
brindarme un espectáculo único, tan único que no aguanté mas y sentí cómo oleadas
de leche salían de mi pene. Grité de placer sin importarme nada, mis chorros
inundaban su boca, que en vez de rechazarlos, chupaba mas profundo de modo que
tragó todo hasta la última gota. Mi pene ya flácido seguía dentro de su boca
confundido entre su saliva y mi leche.

Nunca olvidaré esa tarde, por ahora les dije sólo como comenzó la historia...